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Año 1 - Edición No 1- 2006, Envigado - Colombia
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DISCRIMINACIÓN DE FACTORES GENÉTICOS
EN LA DEFICIT DE ATENCIÓN
F. Lopera , L.G. Palacio , I. Jiménez , P. Villegas , I.C. Puerta b, D.Pineda ,
M. Jiménez , M. ArcosBurgos
GENETIC AND ENVIRONMENTAL FACTORS DISCRIMINATION
IN ATTENTION DEFICIT HYPERACTIVITY DISORDER
Summary. Introduction and objective. In order to elucidate the genetic and environmental components involved in the susceptibility
to develop attention deficit hyperactivity disorder (ADHD), a complex segregation analysis on nuclear families (n= 53)
ascertained from affected probands belonging to Medellín, in the Antioquian State, Colombia, was performed. Methods and
results. Models of cohort effect (noninheritance),
multifactorial, recessive major gene, nonmajor
gene component and
nontransmission
of major gene were rejected. Contrarily, dominant and codominant major gene models and nonmultifactorial
component could not be rejected. Thus, the better model fitting the data was that of the major gene (dominant/codominant). This
major gene explains more than 99,99% of the ADHD phenotypic variance (value of heritability in the mixed model equal to
0.007%), which permit to assume a low aport of the environmental component to the phenotype ADHD. Gene frequency of the
major gene was 3% in the general population of Antioquia and its penetrance was closed to 30%. Conclusion. Some cautions
and aspects related to the bias of the interview and diagnosis of the parents are discussed [REV NEUROL 1999; 28: 660-4].
Key words. Antioquia. Attention deficit hyperactivity disorder. Behavioral genetics. Colombia. Complex segregation analysis.
Genetics. Major gene. Multifactoral model.
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INTRODUCCIÓN
El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (DDA) se
caracteriza por una dificultad para prestar y mantener la atención,
un exceso de actividad motriz e impulsividad [1]. El DDA se considera
uno de los desórdenes del comportamiento más comunes de
la infancia. Se estima que su prevalencia varía entre el 3 y el 5% en
los niños de edad escolar [2]. En términos generales, el trastorno se
inicia antes de los 7 años de edad y con frecuencia persiste hasta la
edad adulta, período en el que se manifiesta por dificultades en las
relaciones interpersonales, laborales y sociales, y por su alta comorbilidad,
con personalidad disocial, dependencia de los fármacos
y alcoholismo, entre otros trastornos de la conducta [3].
Se ha implicado claramente el factor genético en el desarrollo
del DDA. Las estimaciones de heredabilidad varían entre un 55 y
un 92%. La concordancia entre gemelos monocigóticos es del
51%, mientras que entre gemelos dicigóticos es del 33% [4]. En
un reciente estudio donde se analizaron 900 pares de gemelos,
nuevamente se demostró que el trastorno de DDA es altamente
heredable y está asociado a influencias ambientales específicas
[5]. Cuando se evalúan niños seleccionados a partir de padres con
diagnóstico de DDA de inicio infantil, se demuestra que el 57%
de estos niños cumplen los criterios para DDA y de éstos, un
75% han estado en tratamiento [6].
A pesar de las claras evidencias de la transmisión familiar del
trastorno, e incluso de la asociación de éste con marcadores genéticos
como el receptor de dopamina D4 [7], la discriminación entre
el componente familiar y el componente ambiental, y la determinación
del modelo hereditario que subyace a esta transmisión
familiar no se ha podido dilucidar con precisión.
En este artículo se presenta un análisis de segregación compleja
de un grupo de familias pesquisadas a partir de probandos afectados
con DDA, con el que se pretende discriminar y cuantificar los componentes
genético y ambiental. Planteamos la hipótesis de que existen
genes mayores involucrados en la etiología del DDA, los cuales
predominan en el componente ambiental. La discriminación de
estos genes mayores y la identificación de su patrón de segregación
mendeliana permitiría realizar estudios de cartografía genética encaminados
a localizarlos cromosómicamente.
PACIENTES Y MÉTODOS
Descripción de la población
La muestra se tomó en la ciudad de Medellín, departamento de Antioquia, Colombia.
La mayoría de la población del departamento de Antioquia (6.000.000
de habitantes) pertenece a la autodenominada comunidad paisa [8,9]. Los
análisis de la estructura genética de esta población mediante el uso de marcadores
clásicos y de ADN han mostrado una gran homogeneidad y ningún
efecto de subdivisión poblacional [9]. Los estudios antropológicos e históricos
describen la comunidad como la más claramente definida en Colombia
[9,10]. Los paisas son predominantemente católicos, endogámicos y conservadores
de su cultura. Su estructura familiar es matriarcal y su descendencia
se caracteriza por hermandades de tamaño considerable. Hasta la generación
originada en los años 50, el promedio de hijos fue de 8, variando entre 520
y algunas veces más. Su origen etno-histórico se atribuye a una mezcla de los
pueblos español, vasco y judío (sefardíes o marranos que colonizaron España
durante cerca de 800 años). Por otra parte, la mezcla con poblaciones
negroides y amerindias es escasa [10].
Muestreo
Mediante una estrategia de muestreo fijo se seleccionaron, a partir de la
consulta neurológica, niños probandos con diagnóstico de DDA en los que
existieran antecedentes familiares de desórdenes del comportamiento compatibles
con DDA. A partir de ellos se reconstruyó su árbol genealógico
considerando al menos la pesquisa de los familiares en primer grado de
coancestría (padres y hermanos). Cuando fue posible, se extendió la genealogía
hasta relacionados biológicos de segundo y tercer grado sobre los que
se tuviera un claro conocimiento de la historia médica. La mayoría de los
niños pertenecían a estratos socioeconómicos alto y medio, por lo que en la
mayoría de los casos el nivel cultural de los padres era universitario.
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Criterios clínicos para establecer el diagnóstico de los probandos
Los casos índice se definieron como niños que cumplían los criterios del DSMIII o del DSMIV.
Los niños estudiados mediante el DSMIII se clasificaron como niños con déficit de atención e hiperactividad Algunos casos índice se evaluaron inicialmente con el DSMIII y, posteriormente, se reevaluaron con el DSMIV (en estos casos se clasificó el niño según el DSMIV de acuerdo con los criterios expuestos en la tabla I).
Tabla I. Criterios clínicos para establecer el diagnóstico de los probandos.
Criterio A
I. Inatención (presenta al menos 6 de los siguientes 9 síntomas
durante un mínimo de 6 meses)
1. Es incapaz de reconocer detalles o comete frecuentes errores
por descuido en las tareas escolares
2. Le cuesta mantener la atención en las tareas o en los juegos
3. Con frecuencia parece no escuchar lo que se le dice
4. Tiene dificultad en seguir instrucciones a pesar de haberlas
comprendido, razón por la cual no termina sus trabajos (sin que
pueda ser explicado por trastorno oposicionista de la conducta)
5. Tiene dificultad para organizar sus tareas o actividades (niño
desordenado, desorganizado)
6. Tiende a evitar toda actividad que demande un esfuerzo
cognoscitivo
7. A menudo extravía los útiles o juguetes
8. Se distrae con facilidad frente a estímulos irrelevantes
(sin importancia)
9. Olvida fácilmente las cosas que debe hacer habitualmente
(niño olvidadizo)
II. Hiperactividad-impulsividad (presenta al menos 6 de los siguientes
9 síntomas durante un mínimo de 6 meses)
1. Realiza movimientos permanentes de las manos y los pies
2. Se levanta frecuentemente del puesto sin permiso
3. Corre, salta o trepa en situaciones inadecuadas
4. Tiene dificultad para relajarse y quedarse quieto
5. Parece como si tuviera un motor por dentro
6. Habla excesivamente
7. Responde verbal o físicamente antes de que le terminen
de formular las preguntas
8. Le es difícil esperar su turno
9. Interrumpe las conversaciones o las actividades de otros
Criterio B:
Los síntomas se inician antes de los 7 años de edad
Criterio C:
Los síntomas están presentes en más de un lugar,
especialmente fuera de la casa
Criterio D:
Los síntomas deben interferir en las actividades
académicas y sociales
Criterio E:
Los síntomas no se explican por otras enfermedades
generales, neurológicas, psicológicas o psiquiátricas |
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