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Año 1 - Edición No 1- 2006, Envigado - Colombia
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MODELO PEDAGÓGICO DIALÓGICO
Por: Víctor Ignacio Ortega Restrepo
Decano Facultad de Ciencias Sociales
1. A manera de Preámbulo
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Se trata en lo siguiente de aportar una serie de reflexiones en torno del concepto de Modelo Pedagógico y del vasto alcance del concepto de lo Dialógico, términos estos que en su conjunción definen la perspectiva o paradigma pedagógico en que se viene perfilando el programa de Psicología de la IUE. |
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Respecto del concepto de Modelo Pedagógico, no habría mucho que agregar, pues desde la Dirección Académica se vienen promoviendo de tiempo atrás -mediante la capacitación pedagógica para docentes y mediante el correo interno- una serie ampliade ideas sobre los alcances conceptuales de dicho término y que ha decir verdad tocano solo con los aspectos académicos y metodológicos del proyecto educativo institucional sino con lo administrativo mismo, pues para la puesta en marcha de un modelo pedagógico como éste, se necesita no solo de voluntad académica sino de actos administrativos que posibiliten la infraestructura y dotación logística para la buena marcha del proyecto educativo institucional. Así pues, el modelo pedagógico afecta y subyacea la vida entera de la academia: todo lo relacionado con el ideal de hombre y de sociedad que se quiere formar, lo relacionado con los contenidos programáticos mas adecuados para dichos fines, lo relativo a las metodologías y estrategias didácticas pertinentes a dichos contenidos, la forma de la relación profesor-alumno y la forma de las relaciones intersubjetivas al interior de la institución que resulten mas ajustadas a la perspectiva pedagógica elegida, la concepción que se desprende sobreel desarrollo y el aprendizaje de los educandos, las estrategias de evaluación y cualificación de los procesos educativos, los actos administrativos que posibilitan y regulan los diferentes procesos, el reconocimiento del contexto histórico y cultural y los paradigmas de sentido que allí gravitan, en fin, todo ello en su conjunto y en su mutua relación constituye lo que se entiende hoy por modelo pedagógico. |
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Como se puede deducir, la tarea de construir un modelo pedagógico que sea letra viva y caracterice un estilo de vida institucional y programático, es compleja, lenta, y si bien hay que reconocer los esfuerzos que de tiempo atrás se vienen realizando por parte de algunos docentes y en algunos programas especialmente, sería mas sensato admitir que todavía es mucho el camino por recorrer y que crear común-unidad académica y pedagógica estarea ardua y exige persistencia y tenacidad pero también flexibilidad y apertura. |

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Pero dicha complejidad se acentúa cuando de construir un Modelo Pedagógico Dialógico se trata, pues para fortuna de la institución y del programa de Psicología, de los estudiantes, docentes y administrativos, la IUE viene comprometiéndose en una perspectiva pedagógica acorde con las preocupaciones de la época, visionaria de un horizonte de pensamiento actualizado, como resulta ser y lo exige el modelo dialógico. Pero ello no significa que tan acertada elección sea un acto de simple adecuación escrita o verbalizada a un paradigma contemporáneo que muchos desconocen o simplemente no asumen; menos que se justifique su enunciación como requisito indispensable para cumplir exigencias legales. No es la letra muerta, la aparente coherencia discursiva que aparece en un papel lo que da coherencia o consistencia a un programa o proyecto institucional, pues el toma forma o se deforma en la carne viva de sus portadores. El compromiso pues de implementar el modelo dialógico de viva voz y en las acciones cotidianas de la vida universitaria es tarea compleja y permanente. Veamos algunos consideraciones al respecto. |
2. Sobre lo Dialógico
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La palabra dialógico deriva de diálogo , palabra ésta que a su vez proviene del griego diálogos o dialégomai que significa mantener, sostener, discutir. Por extensión hace referencia directa a una charla, coloquio, plática o conversación establecida entre dos o más personas contestando cada una a lo que la otra ha dicho antes. En este sentido lo dialógico está muy cercano de lo dialéctico (igualmente del griego dialégomai: discutir) haciendo entonces referencia al arte de la discusión, al arte de razonar o de argumentar con discursos. |
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El diálogo, lo dialéctico, lo dialógico, han sido a lo largo de la historia de Occidente una forma de expresión filosófica e incluso científica: desde Sócrates a través de Platón, pasando por San Agustín, Cicerón, Galileo, Berkeley, Hume, y más contemporáneamente Hegel, Marx, Buber, Unamuno, Testa, y ocupando un lugar central en varias de las direcciones de pensamiento del siglo XX, sobre todo delparadigma Hermenéutico actual tal como es pensado por Gadamer, Habermas y Ricoeur entre otros. Así pues este concepto tiene una larga tradición filosófica y científica que no se debería desconocer si de fundar un modelo pedagógico para el programa de Psicología, y para la institución misma, se trata. |
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Lo dialógico,el diálogo como tal, no es sólo una forma literaria entre otras,o una especie de modelo expresivo que puede resultar loable adoptar y adaptar para los fines educativos. En términos filosóficos lo dialógico implica mucho más, puesresponde a formas de pensar y actuar esencialmente “no dogmáticas”, no hegemónicas, es decir, formas de acciones comunicativas en las cuales se procede dialécticamente: preguntas y respuestas circulan dentro del diálogo y nunca habrá una respuesta tan lograda, que de manera dogmáticapueda cerrar el círculo, pues comprender una pregunta abre de nuevo el diálogo ya que la respuesta acordada es motivo de una nueva pregunta; es esto lo que se conoce como el círculo dialógico, que a decir verdad se aproxima mas a la figura de un espiral que a la forma cerrada de un círculo. Lodialógico implica entoncesapertura al diálogo y no cerrazón en posiciones supuestamente acabadaso fundadas en presuntas posiciones de saber y depoder. Ya desde Platón por ejemplo, el arte del diálogo es distinto y contrapuesto a la mera controversia sofística, a la estéril disputa de opiniones y convicciones personales tan frecuentes en las instituciones académicas, políticas y religiosas. Lo dialógico poco tiene que ver con la altisonancia de las palabras, la erudición discursiva o lo emotivo de las disertaciones, donde el diálogo es mera querella o adorno retórico y no proceso cognoscitivo transformador de sí mismo, del otro y del mundo. |
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Así mismo, la mayor parte de los autores contemporáneos que se han preocupado del problema de la comunicación existencial y del llamado problema del otro se han referido a lo dialógico. Destacan algunos de ellos cómo en esa comunicación existencial no se trata solamente de palabras pues el silencio forma también parte del diálogo: saber hablar, saber escuchar, saber callar. Distinguen además entre un falso diálogo (calificado como monólogo colectivo, especie de diálogo de sordos en que los partícipes hablan creyendo comunicarse mutuamente pero sin realmente escucharse) y un diálogo auténtico ( en el que se logra establecer una relación viva consigo mismo –diálogo interior-, con el otro –diálogo intersubjetivo-y con el mundo –diálogo técnico-). Lo dialógico entonces es un campo de reflexión holístico, integral que cubre la entera vida humana-el mundo (lo epistémico), el otro (lo ético) yel si mismo (lo estético)-. Y si bien es cierto que todo modelo pedagógico tiene en cuenta estos tres ámbitos propios al mundo de la vida, también es cierto que cada modelo privilegia o acentúa uno de los vértices en detrimento u opacamiento de los otros y según intereses y paradigmas epocales. |
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Así entonces, toda acción comunicativa que busque establecer las condiciones mínimas y universales para cualquier acuerdo o consenso racional sobre el mundo, sobre los otros, y sobre sí mismo, debe cumplir con condiciofes mínimas de verdad, rectitud y veracidad. Por tanto, cuando un sujeto desea de manera franca y decidida llegar a un acuerdo con otros para resolver provisional o definitivamente los conflictos o diferencias surgidas, ha deubicarse en una perspectiva dialógica y buscar entonces que lo que dice referido al mundo objetivo sea verdadero (lo epistemológico), que lo que manifieste y actúe sobre las normas, valores y costumbres que comparte con los demás, es decir sobre su mundo social sea recto (lo ético), y que lo que expresa sobre su propio mundo subjetivo y singular sea veraz (lo estético). La pregunta ahora es ¿en el modelo pedagógico dialógico que viene asumiendo la IUE, qué consideración se le da a cada uno de estos ámbitos y cual es posición asumida por los diferentes actores de la acción educativa frente a estas condiciones mínimas y universales para lograr consensos o acuerdos racionales ¿Se tiene una sustentación holística e integral de los programas donde se refleje un equilibrio de los tres vértices como lo propone el pensamiento dialógico de nuestros días?. |
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De otro lado, la noción de diálogo ocupa un lugar central en las reflexiones filosóficas actuales, sobre todo en la hermenéutica, y ciertamente que pareciera cobrar mayor pertinencia cuando de llevar lo dialógico al ámbito educativo en un país tan intolerante como el nuestro se trata. Pero también en estas perspectivas actuales de lo dialógico existen matices importantes que se deben conocer para poder avanzar con mayor consistencia en la consolidación del modelo pedagógico del programa de Psicología y de la institución misma. Veamos algunas ideas al respecto. |
"El maestro enseña no tanto con lo que sabe sino con lo que él es"
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Federico Nietzche |
3. Sobre lo dialógico en la formación integral
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La hermenéutica ha sido considerada tradicionalmente como el arte de la comprensión, de la interpretación de textos teológicos o bíblicos, jurídicos e incluso históricos. Pero en nuestros días cobra un sentido más amplio constituyéndose en un proyecto general de comprensión e interpretación de diferentes tipos de textos, sean estos científicos, éticos o estéticos. Como se ve, acála noción de texto a descifrar no se reduce al sentido tradicional de texto escrito o hablado; ella hace referencia no sólo a los textos formalmente escritos como los discursos científicos o textos informales como los saberes populares, sino también a los artefactos tecnológicos, a los fenómenos físicos, a lassituaciones relacionadas con el lazo social en la vida cotidiana de las comunidades e instituciones, a los textos sensibles o expresiones artísticas. Por ello, el paradigma hermenéutico como arte de comprender cobra su pertinencia cuando de articular un proyecto educativo que corra parejo con los horizontes de sentido de nuestra época se trata. Veamos entonces como opera lo dialógico en relación con los tres vértices de formación en otros textos enunciados: |
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Formación epistemológica : Bien se sabe que desde el pensamiento filosófico griego los ámbitos epistemológico, ético y estético se han convertido en tres perspectivas racionales que de una manera u otra han servido de fundamento para las diferentes modelos pedagógicos surgidos a lo largo de la historia de occidente. Mas aún, a partir del desarrollo del pensamiento científico y tecnológico en la llamada época de la modernidad, la razón pasó ha constituirse en el modo paradigmático de relación con el mundo natural y cultural (lo epistémico), con el mundo social (lo ético) y con el mundo subjetivo (lo estético). Pero hoy por hoy asistimos a cambios de época que podemos leer en los signos que diariamente se acumulan en nuestra cultura y que obligan entonces a la invención de neologismos tales como: época de la post-modernidad, sociedad post-industrial, era de la información y del conocimiento, enfoque post-racional del mundo ( y concomitantemente se habla de paradigmas de complejidad, de teorías cuánticas, de teorías relativas, de estructuras del caos, de principios de incertidumbre, de lógicas inconsistentes, etc.) En todos estos significantes se anuncia cierta clausura de las lógicas formales tradicionales y cierta decepción ante las expectativas de progreso y felicidad que la modernidad prometió esperanzada en el desarrollo tecnológico y científico fundado en una racionalidad instrumental y puesta al servicio de los intereses individuales. Los clamores postmodernos acusan lo peligroso del uso instrumental y pragmático de una racionalidad objetivante y dogmática, del uso indiscriminado de la tecnología y de los avances científicos ( los desarrollos de las máquinas inteligentes, la clonación, entre otros) anunciando a veces la muerte de la razóny sus instrumentos y la entrada en una etapa no tanto epistemológica como sí estética, pero plagada frecuentemente de irracionalismos que a todos a veces desconcierta. Pero también hay quienes abogan por la presencia de la técnica como algo originario en el mundo de la vida y como contextura equipamental del ser en el mundo, y no como algo extraño ypeligroso;y si bien reconocen los equívocos de la razón meramente instrumental abogan por un uso mas sensible, dialógico y consensuado de la ciencia; no habría para ellos un mundo humano por fuera de la técnica, un mundo extratécnico que sirva de fundamento a esa crítica de lo racional y a ese proyecto de humanización propio de la postmodernidad. He aquí pues planteado un problema de época que una formación profesional debiera afrontar: o se forman profesionalescon conocimientos técnicos y tecnológicos propios de una razón meramente instrumental y pragmática, o se forman profesionales que sin abandonar el aspecto funcional de la ciencia y la tecnología aboguen por una razón mas dialógica y comunicativa, donde tenga cabida la continuación de los saberes válidos, la tradición y la renovación del saber cultural, y se pueda encarar la realidad con un espíritu de mayor sensibilidad ética y estética. |
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El plano epistemológico entonces obliga a tomar una posición de diálogo con el mundo, con la cultura, donde los saberes específicos y su finalidad pragmática e instrumental (racionalidad científica y tecnológica) debe ser reflexionada con espíritu crítico y abierto. Cabe pensar acá esa dialéctica entre la teoría y la práctica, entre el aprender a conocer y el aprender a hacer propio de la formación universitaria, así como también ese sentido empresarial que se quiere forjar en los futuros profesionalesy que sin perder de vista los fenómenos de globalización y su impacto en la escena laboral, les permita realmente ser forjadores de proyectos de vida. También cabe acá el problema de la pertinencia, calidad, significatividad y contextualización de los saberes específicos que se manejan. Igualmente pensar de manera dialógica la relación entre los diferentes saberes o la llamada interdisciplinariedad, y la posibilidad incluso de dar cuenta de la complejidad de nuestra época mediante la construcción transdiciplinaria, proyecto aún lejano de las actividades académicas de rutina. También pensar esa dialéctica entre el problema de la investigación formal y la investigación formativa, como componentes intrínsecos a la educación superior; igualmente, esa dialéctica entre la tradición y la innovación, entre lo local contextualizado y lo global y abstracto (cuestión muy pertinente cuando se trata de justificar una propuesta innovadora, actualizada y contextualizada como la del programa de Psicología ) pues, como bien lo señala ese dialéctico pensador nuestro que fue Zuleta: “Ni una universalidad abstracta, sin raíces, que no pisa ningún terreno propio, que construye su casa sobre la nada, que no sigue ninguna tradición; ni tampoco la afirmación del terruño como refugio contra el mundo, contra la razón y contra todo lo que pueda haber de universal, de válido para todos los hombres” |

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Formación Ética: En este segundo ámbito se entra en la dimensión social que comporta toda acción educativa en tanto ella genera efectos intersubjetivos. Desde una perspectiva dialógica, lo social debe entenderse como aquel conjunto de ordenaciones legítimamente acordadas y a través de las cuales los participantes de una comunidad regulan su pertenencia a un grupo social, asegurando con ello solidaridad y estabilidad. Veamos inicialmente algunas nociones tales como la de comprensión y diálogo que puedan servir para caracterizar lo dialógicoen el plano ético, pues también acá se encontrarán reflexiones que permiten ir precisando dicho concepto y alertar sobre posibles abusos que se hacen del diálogo a nivel institucional. |
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Comprender es ponerse de acuerdo con un otro sobre algo (texto). Comprender es entonces dialogar. Pero para llegar a este acuerdo dialógico existe un medio privilegiado (constructor de la realidad humana) que no es otro que el lenguaje, quien en última instancia es el que devela la “cosa” y saca a la luz la verdad de ese texto o cosa interpretada. El lenguaje entonces es el medio en que se realiza el acuerdo de los interlocutores y el consenso sobre la cosa. Pero para comprender, para lograr ese acuerdo es necesario realmente escuchar al otro, dejar valer sus puntos de vista, ponerse en su lugar (no en el lugar de su individualidad y vivencias personales para hacer empatía con él ) sino en el lugar en que se intenta entender lo que el otro dice; por tanto no se trata de referir la opinión del otro a su persona, sino al propio opinar y entender pues de lo que se trata es de ponerse de acuerdo en la cosa (para poder consentir o disentir con argumentos) y no de ponerse del lado del otro, o en el lugar del otro y reproducir sus vivencias. Este malentendido de lo que es la comprensión dialógica genera múltiples malestares y ruidos en las relaciones académicas e institucionales. Por ejemplo, en el disenso no se trata de atacar personas sino de confrontar posiciones discursivas de sujetos que en tanto deseantes correnel riesgo de pervertirlas. Se trata de argumentar dialécticamente, de esgrimir razones y no tanto justificaciones, de evidenciar hechos y no encubrir con palabras. El ponerse de acuerdo con un otro no se da tanto por vía de la simple argumentación persuasiva, aún menos por la intimidación, la presión o la vana erudicción, sino a través de un diálogo franco y comprensivo. No se trata entoncesde atacar al interlocutor ni sentirse atacado personalmente si el otro no se pone de acuerdo con mis razones, pues el desacuerdo racional es también una posibilidad comunicativa donde se aprende el respeto a las diferencias; en el diálogo, en la conversación, el acuerdo no es entre personas sino respecto de un tema que accede a ser expresado no en calidad de cosa mía o del otro interlocutor sino de la cosa común a ambos. Es negar lo dialógico cuando se esgrimen argumentos reivindicando posesión, derechos, exclusividad u originalidad en el manejo de ciertos temas, si ha decir verdad es el lenguaje quien nos posee, nos habita y quien habla a través de nosotros convirtiéndonos en el mejor de los casos en parlantes del espíritu de una época mas que en hacedores o creadores de un saber que nos desborda. Igualmente en lo administrativo no se trataría de señalar o atacar personas cuando las cosas no marchan, sino de señalar posiciones discursivas o funciones de sujetos que en tanto deseantes corren el riesgo de desvirtuarlas; no hay que confundir la función que desempeña alguien en una institución con la persona que la desempeña. Se trataría entonces no de criticar o atacar personas sino de buscar acuerdos y redefinir responsabilidades y funciones si fuere necesario para que los diferentes actores educativos que ahora encarnan la institución puedan hacer un digno pase de ella a otros actores que con toda seguridad los sucederán. Pero a veces se confunde el ser de cada uno con la funciónque desempeña, y cuando se señala algo que no marcha en el quehacer cotidiano, se siente como un ataque al pellejo propio quedando imposibilitado entonces el diálogo. |
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La formación ética tiene que ver con las relaciones intersubjetivas que se tejen a diario en la vida académica e institucional: la relación profesor-alumno, los estilos de autoridad que como docentes se ejercen al interior de las aulas (autocrático, lesseferista, paternalista, académico, democrático, etc.), el estímulo al trabajo grupal que permita no solo el reconocimiento y aprendizaje del par académico próximo sino que posibilite la salida consensuada y negociada de los diferentes impasses que cotidianamente se presentan en las acciones educativas, el problema de las evaluaciones y de las calificaciones en sus modalidades cuantitativas o cualitativas (talleres, ensayos, relatorías, protocolos, los mapas conceptuales, exámenes, exposiciones grupales, trabajos y diarios de campo, etc.), la transferencia afectiva y motivacional hacia el trabajo académico que con actitud y compromiso sepuede potenciar en el estudiante o por el contrario inhibirla, las metodologías de clase acorde con las competencias que se quiere desarrollar en los estudiantes, la relación academia-sociedad y la pertinencia y significatividad de los saberes transmitidos, lo relacionado con la formación en valores, con el acatamiento racional de las normas, con una actitud crítica y reflexiva frente a las situaciones del mundo de la vida, el asunto de la formación humanística y la presencia de las humanidades en los diferentes planes de estudio, el cuidado de la naturaleza, del otro, de sí mismo y de los objetos o útiles cotidianos, el aprender a vivir y a trabajar juntos, el posibilitar espaciosacadémicos que propicien el crecimiento en la autonomía y responsabilidad por parte de los educandos (trabajo independiente),todo elloy de seguro mucho mas, forma parte del ámbito de formación ética que un modelo pedagógico dialógico no puede desconocer. Por tanto, es necesario seguir insistiendo en la construcción de una ética del diálogo, del ejercicio racional de la autoridad y de la convivencia democrática al interior del programa de Psicología y de laInstitución misma. |
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Finalmente, lo dialógico es un proceso de construcción permanente y a decir verdad un horizonte a bordear y no tanto una meta académica o institucional a alcanzar, vitorear y abandonar. Por lo demás, y bien se sabe en carne propia, en este tipo de cuestiones humanas se dificulta harto ser consistente pues no siempre se actúa acorde con lo que se dice y se piensa, y no pocas veces se resulta negando con los actoslo que se propugna con las palabras. la sabiduría popular lo reconoce cuando recuerda que “entre el dicho y el hecho existe mucho trecho”. También es del caso señalar que mas allá de las aproximaciones a un auténtico ejercicio cotidiano de lo dialógico, algunas veces los consensos alcanzados argumentativamente no logran sostenerse, pues son de factura humana y por ende frágiles y expuestos a quiebras constantes. Acá un re-conocimiento de los factores inconscientes que gravitan sobre cada uno, podría aminorar en parte esas falsas salidas y poder ser entonces mas consecuentes y éticos con las posturas asumidas. El desconocimiento de si mismo, los temores ocultos y los deseos inconfesos conducen no pocas veces a falsos diálogos o seudoconsensos. |
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Formación Estética: Quizá sea este el ámbito de formación mas descuidado u olvidado en la mayoría de las instituciones educativas, pese a que las presiones de la época de la imagen del mundo y de la sobrevaloración de lo estético como forma de expresión privilegiada de la post-modernidad,inevitablemente resultarán por imponerla. |
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Si en el plano de lo epistemológico se trata de un diálogo racional y objetivo con el mundo físico y la cultura, y en el plano ético del mundo social y de las relaciones intersubjetivas reguladas y solidarias, en el plano estético se entra al mundo subjetivo, a la formación de actores profesionales capaces de responder con acciones sensibles, autónomas y expresivas, en otras palabras, se trata acá del desarrollo libre y creativo de la personalidad de los educandos. Se trata entonces de posibilitar espacios académicos donde el estudiante, a partir de sus propias vivencias aprenda a expresarse de forma veraz ante un público y encuentre caminos abiertos para aprender a ser. También tiene que ver el componente de lo estético con la problemática compleja del deseo, tanto en la enseñanza como en el aprendizaje, pues sin pasión sin deseo no hay transmisión alguna del conocimiento: “se transmite un deseo, una pasión y no tanto un conocimiento” dicen algunos; “se enseña mas por lo que se es que por lo que se sabe” dicen otros. Así pues en esa dialéctica entre el deseo de ser, el deseo de enseñar y el deseo de aprender se juegan aspectos fundamentales de los procesos pedagógicos y que no deberían pasar inadvertidos para el programa. Cabe también pensar acá, cómo además de la racionalidad epistemológica y ética es posible propiciar espacios de apertura y flexiblilidad para que una racionalidad estética, mas expresiva y dramatúrgica tenga cabida en el aula de clase, y sea convalidada y evaluada como informe de lectura, de interpretación y de comprensión de las cosas del mundo de la vida; ello no solo es posible sino incluso necesario y mas cercano a las formas expresivas y comunicativas de las nuevas generaciones. Igualmente y de parte del docente tener la creatividad y recursividad suficiente para sortear los imprevistos que corrientemente se presentan en el aula, para romper las “jaulas” de clase cuando fuere necesario y hacer de los escenarios del mundo de la vida espacios de aprendizaje, así como tener un uso reflexivo, crítico y racional de las nuevas tecnologías y de los diferentes códigos estéticos para enriquecer de forma sensible y significativa los espacios de aprendizaje. |
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Como se puede apreciar en este breve recorrido por los espacios de lo dialógico cuando es pensado como fundamento de lo pedagógico, realmente no es mucho lo nuevo que se puede aportar. De seguro que muchas de las acciones educativas acá señaladas se vienen pensando o incluso implementando de tiempo atrás en otras instituciones. Quizá el aporte puede estar en que dichas acciones que muchas veces se realizan de forma intuitiva e inconsciente puedan constituirse en formas racionales y consensuadas de trabajo en la cotidianidad de la academia. De eso se trata cuando se quiere asumir un modelo pedagógico, por lo demás exigente y comprometedor como resulta ser un modelo pedagógico dialógico a la luz del pensamiento de nuestros días. En el programa de Psicología de la IUE, este es el norte de navegación, y con todas las dificultades que implica el asumir un paradigma tan complejo pero rico en formación, seseguirá insistiendo con estudiantes, docentes y administrativos en la aproximación lo mas cercana posible a dicha utopía racional. Se sabe de las obstáculos culturales, subjetivos e intersubjetivos parala apropiación y construcción de dicho modelo, pero creemos en él y allí queremos seguir apostando nuestro deseo. Es un programa joven en una Institución igualmente joven y quizá en ello estriben sus incertidumbres, pero también en ello están sus posibilidades.
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