Resumen
El autor formula una serie de enunciados que evocan el carácter estructural y sorprendente del Edipo y la función del Padre en la constitución subjetiva, evocan también su poder de interpretación de fenómenos como el estrago Materno, el síntoma parental, los hijos de la ciencia, la psicopatología religiosa contemporánea y los avatares de la elección de la identidad sexual en el mundo de hoy. Pretende el artículo , apoyado en la estructura , ir mas allá, creando la necesidad de reflexión e indagación de fenómenos y hechos convertidos en acontecimientos que dependen de la intima influencia del concepto de la orientación lacaniana de “Más allá del Edipo y del Padre” como ideas-fuerza que elucidan dentro del discurso del Otro de la Modernidad, la forma, esencia e insistencia del malestar del hombre contemporáneo.
Palabras claves
Piezas sueltas, estructura del Edipo, función del Padre, Mas allá del Edipo y del Padre, formas del malestar contemporáneo.
Proemio
Agradezco con alegría su invitación a pronunciar esta conferencia titulada “El Edipo: Piezas sueltas” y aprovecho a modo de proemio comunicarles dos ideas que se me han ocurrido para este momento como dimensionadoras de una conferencia y de un escrito cuando se determinan por un destinatario posible. Una primera es una convocatoria : Rescatar el valor de la escucha. Si bien pondera el conjunto, siempre la escucha elegirá una idea que resonará en nuestro entendimiento con un brillo especial, idea que es llevada por alguién a su vida personal. Una segunda: Aquel ser que transmita con pasión un discurso generará la suficiente admiración y no menos una actitud de tolerancia y respeto, o lo que para mi es lo mismo, genera un dialogo verdadero, a pesar de asuntos de escuela o ideología. El psicoanálisis puede verse así y aún más, su meta no es otra que civilizar al hombre, orientando su angustia de existir hacia la invención.
Indico que formularé una serie de enunciados, no visiblemente conexos, pero no menos evocadores. Enunciados que por su carácter de estar sueltos no los hace anodinos ya que son piezas y por serlo pertenecen a algún engranaje, por no decir “estructura” o “conjunto de relaciones”.
1. Lógica de pieza suelta
Sabemos los occidentales y los modernos de la inercia que hemos defendido: “nada es sin razón y fundamento”, corolario de “nada está suelto”; “todo se encadena”, ¿cómo unas piezas sueltas pueden esclarecer?. Lo suelto sorprende e inquieta y a “la ética inercial” se le opone la de lo suelto, si sabemos convertirlo en acontecimiento.
2. El día 6 de mayo de 1856
En este mayo de 2006 conmemoramos los analistas a Freud. Su nacimiento para la cultura occidental y la modernidad consolidada no acaece como acontecimiento, pero su vida y obra como fundador del psicoanálisis, sí lo convirtió en un acontecimiento en el orden del saber, por lo menos para nosotros los de la ciudad y comunidad de los analistas: ¿Por qué es el nacimiento de Freud un acontecimiento?
Freud con su vida y obra lega en nosotros su espíritu investigador, su empuje al trabajo y su amor a la verdad. Nos legó también un “nuevo amor”, el analítico que elevó a concepto fundamental –la transferencia-, nos legó igualmente la invención de un lugar o significante: El analista.
Estas “piezas sueltas” tienen por origen estos legados, por ello insisto: ¿cómo transformar un nacimiento anónimo en acontecimiento?. El amor a la verdad, al saber, al siglo de las luces, el amor a la exploración y al descubrimiento llevó a Freud a convertir su humilde cuna en la magnitud o dignidad de acontecimiento para la cultura y con el decir de Aristóteles, para “la filosofía de las cosas del hombre”: ¿Qué nos enseña Freud, a propósito del sentido de estas piezas sueltas?.
3. Pasión y conocimiento
Pasión y conocimiento es una posible respuesta al anterior interrogante. Esta pieza suelta se refiere, justamente a precisar que el amor por la verdad y ese empuje a saber de Freud, implica más que pesimismo, escepticismo; más que resignación, ilustración, más que acedia y tedio, alegría y regocijo, como bien alude su apellido, el nombre transmitido por su padre; más que cobardía moral, un deseo de saber que realizó con ahínco y entusiasmo; digo entonces que Freud
enseña a luchar contra lo difícil y horrendo, a extraer de esta lucha una respuesta a lo enigmático y misterioso. De lo pequeño o pieza suelta como de lo problemático, surge lo que puede bordear el enigma y el desvelar lo maravilloso. ¿Cómo hacer de una pieza suelta un acontecimiento?.
¿Cómo?, dejándose orientar por el descubrimiento, ya que este nos lleva a la juntura in-sospechada, sorprendente; nos orienta, no a lo universal (pasión de la ciencia positiva), si no al secreto movimiento de las cosas, al secreto de lo electivo y no a lo necesario de las cosas; dicho de otro modo, servirse de la tradición o rutina para superarlas con la invención.
4. El Edipo: Enigma y Misterio.
El Edipo es un compuesto de elementos o piezas que se convocan alrededor de un enigma y misterio; El Edipo produce en el hombre las más significativas transformaciones. El Edipo es tradición y rutina y sin embargo cuestiona profundamente a cada hombre, tanto que su pregunta la renueva para cada uno de nosotros, el ¿qué –me-quiere- el - Otro? es una transformación del siempre conocido ¿qué y quiénes somos?.
5. Los géneros literarios del Edipo.
Una pieza suelta del Edipo es su esencia literaria: de ayer a hoy, “mito, tragedia y novela”, también en forma novedosa hoy se le agrega su acento cinematográfico. En unos y otros de los géneros mencionados hay piezas reales y de ficción. En el mito sobresale los actos fundadores y en la tragedia, el destino y la vicisitud; en la novela, la ficción, pero en todos se juntan o separan goce, saber y verdad. Si tomáramos cualquier género para un análisis de “El Edipo – Rey” y el complejo veremos una mixtura de tópicos míticos, trágicos y narrativos. Entre éstos se articulan respuestas a una pregunta de índole pasional y transhistórica; me refiero a la pregunta por el origen, y por el modo de interrogación (¿qué me quiere el Otro?), es una pregunta por el origen del sujeto en la pareja parental. Fuente del Edipo, de esta invitación y de estas “piezas sueltas”.
Borges nos recuerda en “el otro, el mismo,” que:
“Somos Edipo y de un eterno modo
la larga y triple bestia somos, todo
lo que seremos y lo hemos sido.
Nos aniquilaría ver la ingente forma de nuestro ser; piadosamente
Dios nos depara sucesión y olvido”.
El héroe implicado en la tragedia devela el enigma de la esfinge, responde a la pregunta por el hombre, pero no sabe sobre sí mismo, sin embargo su recorrido lo impulsa a reconciliar “verdad y saber”: Develamiento de que su goce es criminal, es él como sujeto, incestuoso y parricida.
6. Los lenguajes del Edipo.
Son éstos: jurídico, social, erótico y tanático. Lo dice el “mito y la tragedia”; el concepto construido por Freud llamado por él complejo, dice que El Edipo es una matriz estructurada a partir del objeto prohibido al hombre. Así el Edipo trata del empuje o pulsión del goce incestuoso, allí donde no-hay relación sexual con el objeto- madre: El goce pulsional en tanto es incestuoso es imposible, el objeto está siempre perdido pero recuperable en la transgresión; al menos en la fantasía, al menos en las ficciones del sujeto.
Los lenguajes del Edipo son por ende, adscribibles a lo “ético-patológico”, esa intersección, ese anudamiento, de la Ley y el deseo. La Ley funda al deseo, pero no menos la ilusión en la transgresión como goce alcanzable.
_______________________________
* Artículo elaborado a partir de la conferencia pronunciada en la Institución Universitaria de Envigado el día 12 de mayo de 2006, en el espacio institucional de la Facultad de Psicología para la extensión y divulgación del saber psicológico, llamado “Psicoespacios”.
** Psicólogo de la Universidad de San Buenaventura. Docente de la Institución Universitaria de Envigado (IUE) de Psicología y ética y del Seminario “Poder, ciencia y sociedad. Psicoanalista participe de la NEL Medellín adscrita a la asociación mundial de Psicoanálisis (AMP)
[1] [2]